Hola, me llamo María
De pequeña quería ser revolucionaria y tenía fotos del Che Guevara colgadas por las paredes de la habitación.
Muchos años después, leyendo a Krishnamurti, entendí que la verdadera revolución era en realidad ser capaz de sentarse en silencio con uno mismo.
Esas ansias por cambiar el mundo me llevaron a estudiar periodismo porque quería ser corresponsal de guerra, 12 años después acabé emprendiendo y creando esta escuela de meditación online.
Ahora ayudo a las personas a hacer las paces con sus propias guerras internas. La vida tiene su propia forma de colocarnos en el lugar adecuado.
No me gusta demasiado hablar de mi, porque aquí, lo importante, eres tú.